| Historia |
|
El fundador y primer presidente de este Comité Provincial fue el Dr. Don José Ramón de Sagastume Larreta. Nació en Bedaio, pequeño barrio rural de Tolosa. Obtuvo el grado de Doctor en 1846. En 1851 ganó, por oposición, la plaza de "Cirujano de estuche" en Tudela. En julio de 1864, fue cofundador y vocal de la Cruz Roja de Navarra, la primera en España. En este año de 1864, se fundaron las primeras asociaciones de la Cruz Roja en el mundo.
Dr. Don J. Ramón de Sagastume. (1817-1893) En julio de 1870 se inició la guerra franco-prusiana. Entre extraviados, muertos y heridos el ejército prusiano perdió a ciento diecisiete mil hombres y los franceses a ciento cincuenta y cuatro mil. Sagastume, a la sazón en ejercicio en Donostia, con un grupo de amigos de buena voluntad, sensibilizados por la constante publicación de noticias en las que se referían los efectos devastadores de esta guerra, conscientes de que la neutralidad política no es la indiferencia humana, fundan el "Comité Provincial de Guipúzcoa de la filantrópica Institución Internacional de socorro a los heridos en campaña". Publicado en la revista oficial de la Cruz Roja Española, en Agosto de 1870, podemos leer: "Guipúzcoa- El día 15 de Julio de 1870, por iniciativa del Dr. D. José R. de Sagastume, Vocal que era del Comité de Navarra desde el año1864, se ha instalado en San Sebastián una Comisión de Socorros, formada por los Sres. cuyos nombres siguen:” (La Caridad en la Guerra. Año I, nº5. Agosto 1870). En la Memoria de La Asociación de Gipuzkoa, (1870 - 1876), escrita por el asociado Luis Etxeberria, se expone toda la relación de socios y cargos: Presidente: José Ramón de Sagastume Larreta. Vicepresidentes: Elías Gorostieta; Antonio Egaña. Secretarios: Benito Jamar; José Mª Aristizabal. Asociados: Marcos Muñoa; José Gros; Fausto Etxeberria; Benito Soriano; Galo Aristizabal; J. Irastorza; Manuel Ruiz de Eguino; Nicolás Soraluce; L. Etxeberria; B. Olasagasti; P. Satrustegui; Tomás Gros; Pablo Feced y Francisco Álvaro. (Archivo Cruz Roja Gipuzkoa) Por entonces, Gipuzkoa tenía unos 160.000 habitantes y San Sebastián, que seis años antes había iniciado el derribo de sus murallas y comenzado las obras del ensanche, poco más de 17.400. Este mismo año se crea, también, La Sección de Señoras, siendo la primera presidenta, Doña Casimira de Echagüe, y secretaria, Matilde Igarabide de Lopetedi. La sede de la Junta estuvo situada en la calle Narrica nº 1, 4º piso, residencia de su presidenta. Su primera actuación fue la de recabar fondos para las víctimas de la guerra franco-prusiana. La suscripción proporcionó la suma de 13.837 reales netos. Decidieron donar 13.000 reales que, a través de Madrid, fueron recibidos en Basilea desde donde se distribuían las aportaciones entre los Comités de Socorro de ambos ejércitos de Francia y Prusia, terminada la contienda el Comité de La Cruz Roja de París concedió una medalla honorífica a la Asociación de Gipuzkoa. Optaron por quedarse con los 837 reales, que restaron del total recaudado, para poder atender a cualquier necesidad urgente que pudiera ocurrir en el entorno, como pronto sucedería con motivo de la guerra carlista de 1872-1876. En esta guerra, debido a la buena red de carreteras, la Cruz Roja de Gipuzkoa utilizó ambulancias volantes, compuestas por uno o más carruajes tirados por caballerías, siempre coches de alquiler lo que supuso un gran ahorro, en menor medida se utilizaron carros de bueyes. Se montaron ambulancias en, Oñati, Altza, Irun, Azkoiti, Andoain… y fue especialmente activa la de Hernani. Estas ambulancias iban pertrechadas de camillas, medicamentos, botiquines-mochila, abundante cantidad de hilas, refrescos, alimentos y vino de Jerez para las decaídas fuerzas. En ninguna faltó la presencia de un médico. En la de San Sebastián participaban dos o tres, incluso más, según los casos, además de uno o dos farmacéuticos, dos practicantes y de ocho a doce jóvenes socios camilleros. Todos ellos colaboraban en esta misión de forma desinteresada. La ambulancia en Donostia estuvo dotada de 25 asociados. Durante los tres años de esta guerra hizo un total de 21 salidas. Atendió a 1.203 heridos en el campo de batalla y en hospitales de sangre y trasladó 124 cadáveres a los correspondientes cementerios y 632 heridos a los hospitales de San Sebastián, Azkoiti, Irún, Andoain y Billabona Socios de la ambulancia de San Sebastián (1872-1876): Director: J.R. Sagastume. Vicedirectores: Fernando Tamés y José Manuel Oa. Tesorero: Tomás Gros. Contador-Secretario: Benito Olasagasti. Practicantes: Antonio Egaña y Antonio Ayestaran. Socios Activos: Luis Etxeberria; Ricardo Campión; Ignacio Ibiriku; José Rezola; José Irastorza; Baldomero Irigoyen; Ildefonso Zabaleta; Juan Larrañaga; Carlos Lamsfus; Fermín Ripalda; Daniel Samaniego; Benito Soriano; Ramón Alzate; Vicente González; Feliciano Egaña, Miguel Valderrama. (Memoria de J.L. Etxeberría. C.R. Gipuzkoa). El 28 de Septiembre de 1875 se iniciaron los bombardeos sobre San Sebastián por parte de las baterías carlistas establecidas en Arratsain y Mendizorrotz, como consecuencia de ello, se establecieron, en la ciudad, diversos puestos de socorro en los que los asociados se turnaban en guardia permanente. Sagastume, fue socio de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País; Vocal de la Junta de Sanidad Provincial, y Teniente Alcalde del Ayuntamiento de San Sebastián en los años 1877-1878. Ejerció el cargo de presidente de La Cruz Roja de Gipuzkoa hasta su muerte. El 5 de Mayo de 1879 forma parte del grupo promotor para la creación de bases de Salvamento Marítimo en Gipuzkoa, Vienen a decir que en toda Europa, desde el Báltico al Golfo de Gascuña, existen asociaciones de socorro para las catástrofes del mar y ayuda a los náufragos y familiares, y que no debe interrumpirse esta ayuda en el Bidasoa. Hicieron un llamamiento, que fue publicado el 10 de Mayo de 1879 por el Diario de San Sebastián, para establecer cuatro bases a lo largo de la costa desde Hondarribia hasta Mutriku, como así se hizo. Fueron las primeras que se crearon en la Península Ibérica. Falleció en Enero de 1893. En su testamento legó diez mil pesetas para que con sus rentas se estableciera, periódicamente, un premio para el mejor trabajo presentado en Gipuzkoa sobre temas médicos, con lo que se creó la Fundación Sagastume en cuya Junta estaba representada la Cruz Roja. Le siguió en la presidencia de la Cruz Roja de Gipuzkoa el Dr. Tamés, que junto con Sagastume habían creado una asociación médica, origen del Colegio de Médicos de Gipuzkoa. |


